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Iberdrola invertirá 41.000 millones de euros y prevé un beneficio de más de 5600 millones

El plan estratégico apuesta fuertemente por las redes eléctricas y prevé un beneficio neto para el trienio 2024-2026 de hasta 5800 millones de euros.

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Iberdrola presentó hoy su plan estratégico hasta 2026, que se apoya en dos pilares fundamentales. Uno de ellos es la inversión en redes eléctricas que se llevará el 60% del gasto previsto para el trienio, desembolso que a nivel global asciende a 41.000 millones de euros y que permitirá posicionar a la compañía en el sector eléctrico. 

El otro pilar sostiene el aumento del dividendo fijado entre un 17% y 27% hasta 2026, con la idea de seducir al accionista para ganar fidelidad. Reparto, además, que tiene parte de su fundamentación en la previsión de un incremento del beneficio neto hasta una horquilla que va entre los 5.600 y los 5.800 millones de euros en 2026. 

En efecto, las inversiones anunciadas esta mañana en Londres para el periodo 2024-2026 estarán destinadas a impulsar la electrificación de la economía, ante la llegada de los nuevos usos de la demanda de energía.

El plan de inversión de 41.000 millones de euros brutos incluye la compra del 18,4% de su filial estadounidense Avangrid y 5000 millones de euros de inversiones con socios estratégicos. De esta forma, la compañía destina 36.000 millones de euros netos a la inversión. El 70% de su inversión estará focalizado en el crecimiento.

Por países, Iberdrola centrará el 85% de las inversiones en regiones con alta calificación crediticia (rating A). Estados Unidos se sitúa como el principal mercado de expansión para los próximos tres años, donde destina el 35% de sus inversiones. Por detrás se encuentra Reino Unido, con un 24%, seguido de España y Latinoamérica, donde destina un 15% a cada uno y el resto de los países de la Unión Europea (UE) y Australia, con un 11%.

Analizando las principales inversiones por áreas de negocio, la compañía tiene previsto invertir 21.500 millones de euros en redes en Estados Unidos, Reino Unido, Brasil y España, lo que representa el 60% de la inversión neta. De esta cuantía más de 6500 millones están destinados a las redes de transporte

Esto supone incrementar su base de activos hasta los 54.000 millones de euros para 2026, 12.000 millones de euros más que en 2023 y un 38% más que en 2022.

Los activos en redes de transporte rebasarán los 15.000 millones de euros. Un 85% de las inversiones en redes van dirigidas a mercados con marcos cerrados para los próximos años y el 80% del beneficio bruto de este negocio está protegido de la inflación y de los tipos de interés.

Estos recursos destinados en su mayoría a las redes eléctricas se explican porque para Iberdrola, la electrificación no tiene freno, dado que hay que incrementar la autosuficiencia energética, la descarbonización, la eficiencia y competitividad de las empresas.

En su presentación ante los accionistas, Ignacio Galán, presidente de Iberdrola, dejó muy claro la importancia de la electrificación para la compañía: "La electrificación es imparable. Las previsiones apuntan a que esta tendencia aumentará exponencialmente en los próximos años como única alternativa para dar respuesta a los retos actuales de la industria energética.

Imagen de archivo del presidente de Iberdrola, Ignacio Galán. EFE/ J.J.Guillén

 Para ello harán falta más redes eléctricas para conectar la demanda, más energía limpia que sustituya los combustibles fósiles y más almacenamiento, que dé estabilidad al sistema y a los precios. Iberdrola ya está bien posicionada en estas áreas, y cuenta con experiencia y oportunidades para crecer orgánicamente en nuestros mercados clave".

Otras inversiones

Al negocio renovable la eléctrica tiene previsto destinar 15.500 millones de euros brutos, incluyendo los 5000 millones de euros que la empresa pretende alcanzar con socios estratégicos en proyectos en curso, para crecer de forma selectiva en tecnologías flexibles y almacenamiento. 

De este montante, más de la mitad está focalizada en eólica marina en Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania; un 28%, en eólica terrestre y un 18%, en solar

  Además, el 100% de la inversión se focaliza en proyectos ya en construcción. Por otra parte, el almacenamiento se convierte en una tecnología estratégica para estabilizar los precios en el mercado y evitar la volatilidad en los márgenes. 

Por ello, Iberdrola pretende destinar 1500 millones de euros, lo que le permitirá alcanzar los 120 millones de kWh de capacidad de almacenamiento a través del bombeo, lo que supone un incremento del 20%. Además, el Grupo contará con una cartera de 150 millones de kWh.  

Iberdrola destinará más del 50% de inversión en renovables en eólica marina. Imagen: archivo. 

El negocio de clientes centrará 2500 millones de euros, teniendo entre el 70% y el 80% de la energía vendida de clientes a largo plazo, principalmente PPAs y generación regulada. Además, el 85% de las ventas con márgenes asegurados están cerradas a 2026, cuando se alcanzarán entre los 140.000 y los 150.000 GWh.

Previsión del beneficio

De acuerdo a la empresa, las nuevas inversiones previstas para el periodo 2024-2026 le permiten prever un beneficio bruto de explotación (EBITDA) que ronda entre los 16.500 y 17.000 millones de euros para el final del periodo, en el que los negocios de redes y renovables aportarán en torno al 50% cada uno.

Además, Iberdrola calcula que el beneficio neto aumente hasta una horquilla entre los 5600 y los 5800 millones de euros en 2026. En este marco, la empresa mejora su estimación para 2025, ya que prevé un beneficio neto en la parte alta del rango que oscilaría entre 5300 y 5400 millones de euros.

Así las cosas, este plan estratégico se orquesta dentro de un modelo de financiación verde robusto, focalizado en la generación de efectivo. 

La eléctrica explica que esto es posible porque cuenta con una gestión activa de la liquidez, una sólida estructura financiera, una alta diversificación de las fuentes de financiación - especialmente, a través de la financiación verde - sin que se prevean ampliaciones de capital y con la opción de realizar alianzas con socios estratégicos que permitan acelerar el crecimiento.

Como consecuencia de todo ello, la empresa fijó la ratio del flujo de caja operativo/deuda neta por encima del 24% para 2026, frente al 23,2% de 2023 y 250 puntos básicos por encima del establecido para 2025 en el último Plan Estratégico.

Retribución 11.000 millones

Estos resultados permitirán a la empresa presidida por Galán cumplir su compromiso de incrementar la retribución a sus accionistas en línea con la evolución de los resultados y distribuir 11.000 millones de euros en dividendos.

De esta forma, destinará entre el 65% y el 75% del beneficio a retribuir a sus accionistas -pay out, en inglés-, lo que permitirá alcanzar un dividendo de entre 0,61 y 0,66 euros por acción en 2026. Asimismo, el Grupo fija un suelo del dividendo de 0,55 euros para este periodo, dentro del programa de Iberdrola Retribución Flexible, que incluye la recompra de títulos.

Por último, Iberdrola destaca que los factores ambientales y sociales se encuentran plenamente integrados en el Plan estratégico. Así, las actividades de la compañía crearán 10.000 puestos de trabajo a nivel mundial en los próximos tres años, lo que permitirá aumentar a los 500.000 puestos en toda la cadena de suministro.

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